Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús

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Martes 27 de Abril de 2010

                          ¡SE NOS COMPLICA LA VIDA!

     ... Puede ser el calor que está en su máximo esplendor y todo cuesta el doble de esfuerzo, la cantidad de veces que nos quedamos sin luz en el día y por lo tanto sin Internet y otros lujos del mundo moderno, los episodios de  paludismo y otras nanas que  me van quitando las ganas de escribir…  pero se los debo a mis amigos y familia que están preguntando y queriendo saber como pasamos la Pascua, como van los proyectos, como va la vida en general y resumirlo no alcanza…

     El tradicional y socorrido ¡Felices Pascuas!: no basta.

     Así que haciendo uso y abuso de la liturgia que dice que Pascua dura hasta Pentecostés me dispongo a saludar post Pascua y contar un poco, solo un poco lo que  estamos haciendo.

El Centro de recuperación nutricional y el Dispensario, ambos proyectos en marcha y con las necesidades propias de enfermos, medicamentos, dramas, niños que no llegan en muy buen estado, a veces casi en las últimas, falta de medios y mucha necesidad nos lleva buena parte del tiempo y las fuerzas.


Nuestros amigos médicos de Phans vinieron regularmente, estuvieron, Philippe, Fred y Benoît, Vincent, John, y Marie, nutricionista. Se preparan otros para estos meses y el Dispensario de Bongowerou crece en cantidad y calidad, estamos terminando el proyecto del agua con un depósito y canalización para que llegue a distintos puntos del pueblo con la ayuda siempre generosa de Manos Unidas.

     En este momento hay 10 niños recuperándose en el Centro, cada caso sería digno de una historia pero con “Alambrito” tenemos bastante.

Llegó hace dos meses con cuatro años y cuatro kilos, parecía un mal chiste, no comía absolutamente nada y por lo tanto no sonreía, no daba muestras de interés por nada ni por nadie, con su madre preocupada y sin saber que hacer empezó la campaña de su recuperación que involucró a muchas personas.
Guadalupe y Carmencita, dos chicas porteñas que quisieron venir por dos meses y medio al África para hacer una experiencia solidaria después de recibirse de Asistente Social y Psicóloga, se volcaron en muestras de cariño y atención hacia ella. Les debe el mote de “Alambrito” y un poco las ganas de vivir.
Margarita una de las traductoras que habla el pila-pila  se ofreció a ir todas las tardes y traducirle  a la mamá lo necesario para aprender nociones de nutrición, ella es madre y abuela y sabe mucho de sacar adelante una familia.
Empezaron sus primeras sonrisas, saludos con su manito y poco a poco va volviendo a la vida. Fue muy duro ver que asocia  la comida a la violencia pues se practicaba con ella el Gavage (una técnica bastante difundida que consiste en dar al niño la alimentación por la fuerza, con la cabeza para atrás se le mete la comida -en general una papilla semi liquida- por la boca, poniendo la mano como embudo y casi asfixiándola la tiene que tragar) esto la llevó al Hospital pues se le encharcaron los pulmones de liquido por una mala manipulación.
Ayer vinieron las enfermeras a decirme que había pasado los cinco kilos, toda una hazaña pues creímos que no saldría adelante, pero todavía queda mucho camino por andar.


Anunciar una Buena Noticia por estos lados es todo un desafío, la Pascua es eso, decirle al mundo que Jesús murió y resucitó por amor a los hombres y en eso se basa toda nuestra fe. Es simple y es complicado. Guardarse una buena noticia es egoísmo puro y duro, por eso siempre elegimos las comunidades mas alejadas, necesitadas y  preferentemente que recién comienzan el camino de la fe para pasar con ellos estos días santos.

     Este año fui a Goné, empecé el Domingo de Ramos para preparar el terreno y estuve con ellos el Sábado Santo en la Vigilia Pascual. El Viernes Santo hicimos el Vía Crucis con una pequeña comunidad llamada Dognará.

En Goné fue todo una sorpresa, recién comenzaron a rezar este año, nunca habían celebrado una Semana Santa y a pesar de las explicaciones y preparativos no sabía con que  me encontraría.
Llegué dispuesta a todo como siempre y el Domingo de Ramos encontré apilados los ramos y  poco a poco una pequeña multitud que llegaba por los cuatro costados. No hay Capilla, y por no haber, no hay nada, solo un chamizo de paja que hace las veces de escuela y nada más, no hay pozo de agua, no se ve pueblo pues la gente vive alejada unas de otras en los campos y se encuentran por lo menos cuatro etnias distintas, con sus lenguas y costumbres. El camino casi un sendero por el campo.
Con la ayuda de traductores y catequistas de otros pueblos empezamos la ceremonia, el Evangelio claro y conciso siempre ayuda y se recrea milagrosamente entre la gente que es simple y está lejos de las celebraciones litúrgicas a las que estamos acostumbrados.
 
El Evangelio de la Pasión es cercano, ellos pasan por ese camino casi a diario, todos lo hacemos, nos caemos y nos levantamos, sufrimos y salimos adelante, el hambre y la pobreza son experiencias concretas, ayudamos como el Cireneo o nos dejamos ayudar, alguien se compadece y nos limpia el rostro, tenemos madre y amigos que no nos dejan aunque otros nos quieran hacer mal y así poco a poco la vida nuestra se entrelaza con la de Jesús, eso lo entienden todos y nos consuela saber que el fin de esta historia es la Resurrección.
Por eso cantamos, rezamos y celebramos en comunidad, esa es la Pascua y de eso esta gente entiende mucho.

El Sábado Santo en el fuego nuevo quemamos nuestros pecados y al encender una vela en medio de la más absoluta oscuridad el signo cobra sentido. No hay más luz que la que encendemos.

Participan y hablan, preguntan y quieren aprender, en medio de la homilía me dicen: “hermana esto nunca lo hicimos es todo nuevo para nosotros, queremos conocer a Jesús”. Y eso basta para que se esponje el alma, eso basta para que una Buena Noticia realmente lo sea.

El Domingo después de una noche agitada al aire libre, en la que pasan los cerdos haciendo ruido, pasa la gente y nos despierta, hace calor y por ahí  se levanta el viento y alivia, volvemos cansadas, polvorientas, cada una cuenta su historia, cada pueblo tuvo su fiesta, algunos no entienden mucho pero lo intentan y no vale cansarse y bajar los brazos, esta es la parte que nos toca.

Se nos complica la vida es cierto, hay mas reclamos, necesidades y trabajo, mucha gente depende de nosotras y nosotras dependemos del Señor.

Ya ven, se me pasó el bloqueo, simplemente me senté a contar la vida.

María Silvia

Sábado 08 de Mayo de 2010 a las 21:05 hs
Por Juan Pablo
Que alegría y que dolor la vivencia de la Pascua en los términos que cuentas. Todo esto ensancha el corazón y ese es el camino y el lugar donde todos nos encontramos. Oraciones!
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Apertura Centro Nutricional
Les contamos sobre esta obra que llevan adelante nuestras hermanas en Benin
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